
Vanessa Páez acelera el diagnóstico y el acceso en oncología y enfermedades raras, impulsando un liderazgo que combina precisión científica y empatía activa.
El sector farmacéutico en México atraviesa un punto de inflexión donde la eficiencia regulatoria y la urgencia de los pacientes convergen. Vanessa Páez Montiel asume la dirección general de IPSEN México con una hoja de ruta definida: acelerar la expansión de la compañía francesa y convertirla en un referente de la medicina especializada en oncología, neurociencias y, de manera muy destacada, en enfermedades raras con enfoque hepático.
La estrategia contempla incrementar la llegada de protocolos de investigación clínica al país y colaborar con el sector público y privado para que los tratamientos de alto costo lleguen a quienes los necesitan. “México combina investigadores de alto nivel, hospitales de excelencia y volumen de pacientes para generar data científica útil para toda Latinoamérica”.
El sistema Reliance de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) redujo los tiempos de aprobación de protocolos clínicos de dos años a solo 45 días, lo que convierte a México en un nodo estratégico global para IPSEN y respalda los procesos de reembolso como evidencia para toda Latinoamérica.
El diagnóstico temprano es el cuello de botella más complejo del sistema de salud local: un paciente en el primer nivel de atención puede tardar entre uno y dos años en obtener una certeza médica. Para un próximo lanzamiento, IPSEN concretó una alianza global que permite enviar muestras de pacientes mexicanos, de forma ilimitada y sin costo, a un laboratorio de genética de referencia en Alemania, lo que facilita un triaje oportuno para el esquema terapéutico idóneo.
Un diagnóstico oportuno en enfermedades hepáticas raras puede postergar la necesidad de un trasplante hasta por 15 años
El portafolio prepara, para marzo, el lanzamiento conjunto de dos activos catalogados como drogas huérfanas, enfocados en padecimientos hepáticos raros que afectan de manera crítica a la población pediátrica, con síntomas severos como el prurito incesante. Un diagnóstico e intervención temprana pueden postergar un trasplante hepático por más de 15 años.
“Tengo como visión personal algo muy corto pero contundente: tratar a nuestros pacientes como si fueran nuestra familia y la innovación como si el futuro ya estuviera aquí. Por un familiar mueves cielo y tierra, no hay un ‘no’ que te detenga”, enfatizó Páez.
Esta filosofía se apoya en una vivencia personal: la directora general de IPSEN es paciente de una enfermedad rara y autoinmune. Su diagnóstico de una enfermedad inflamatoria intestinal le tomó cuatro meses, un periodo breve frente a la media nacional, posible por su conocimiento del sector.
“Los pacientes no nos pueden esperar. No podemos perder el tiempo en la mesa directiva con discusiones estériles o debates sobre presupuestos. Cuando una reunión se traba, hay que poner al paciente en el centro. Alguien con cáncer renal o con espasticidad tras un accidente cerebrovascular no puede esperar a que tomemos una decisión”, señaló la directora de IPSEN.
El gasto en México es inferior al 6 % del PIB, por debajo del rango de la OCDE (6 % a 12 %), lo que presiona las negociaciones de medicamentos biológicos
El acceso a terapias de alta especialidad en México —donde cerca del 90 % del volumen es absorbido por el sector público— enfrenta el reto de la fragmentación: la coexistencia de múltiples reguladores puede extender la incorporación de una molécula hasta por seis años. Colombia y Chile muestran caminos para unificar la entrada al mercado.
El gasto en salud en México se ubica por debajo del 6 % del Producto Interno Bruto (PIB), lejos del rango del 6 % al 12 % de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esto provoca que el Consejo de Salubridad General priorice los descuentos comerciales sobre el valor de la innovación, frenando la llegada de tratamientos transformadores.
Uso de chatbots clínicos e inteligencia artificial para reducir la ventana de diagnóstico de cinco años a menos de 12 meses
Reducir la brecha de diagnóstico de cinco a siete años en enfermedades raras a menos de 12 meses requiere herramientas tecnológicas avanzadas. IPSEN ha integrado chatbots basados en algoritmos clínicos para que los médicos de primer contacto identifiquen signos de alerta y soliciten pruebas genéticas gratuitas, y suma inteligencia artificial en la práctica clínica y el análisis de laboratorio para elevar la precisión diagnóstica.
Estas acciones se complementan con el impulso a una política pública específica para enfermedades raras que asigne recursos a institutos de alta especialidad y legisle rutas de referencia directa.
La empresa fortalece además su presencia en neurociencias con activos de nueva generación y amplía su división de oncología y hemato-oncología tras recientes adquisiciones globales, preparando al ecosistema para la transición epidemiológica de México.
Equipos directivos en paridad de género y entornos que integran el desarrollo profesional sin penalizar la maternidad
El liderazgo femenino en la industria farmacéutica registra una evolución sustancial: a diferencia de décadas anteriores, hoy el sector avanza hacia la paridad de género en los comités directivos.
“A las nuevas generaciones de mujeres les diría que cultiven la resiliencia y la tolerancia a la frustración. Esta industria es compleja porque tenemos prohibido hablar directamente con nuestro cliente final, el paciente; todo se gestiona a través del médico tratante. Esto es un maratón que se gana kilómetro a kilómetro, combinando una piel gruesa para superar la adversidad con un corazón generoso para cuidar la vida de las personas”.
Hacia los próximos años, IPSEN México apunta a consolidar un equipo directivo de alto desempeño en un entorno laboral saludable, estableciendo un precedente sobre cómo incorporar la innovación científica en el país para que el camino del paciente hacia su tratamiento sea cada vez más ágil y efectivo.






